2009

La verdad es que 2009 fue un año tan especial y tan ordinario como han sido los demás años. Pasaron muchas cosas que voy a recordar, ya sea por buenas o por malas, y también otras más que se quedaron en el olvido. Te voy a compartir un poco de lo que más grabado se quedó en mis sesos.

Lo gacho fue que:

1.     La enfermedad de mi mamá regresara (julio).
2.     El mecatrónico enmascarado se fue como 5 meses a la tierra del Koala (junio).
3.     Tomar la decisión de dejar por la paz la “relación” que tenía con la innombrable (marzo).
4.     El encierro de la influenza (abril).
5.     Mi papá trabajaba en Ensenada hasta que acabó el año (mayo).
6.     Se me ponchó la mentada llanta (noviembre).
7.     Me enteré que estoy defectuoso de una de mis vértebras y que no puedo hacer muchas de las actividades que me gustaba (septiembre).
8.      La súper borrachera, de la cual no tengo memoria, @Malo’s donde chillé por la innombrable. (septiembre)
9.     Me eché todo el año solterísimo.
10. Nunca se terminó de organizar el campamento, porque nunca tenemos dinero para irnos.
11. Los que me caen mal, siguen cayéndome mal, y ahora hay más que hacen derramar la bilis.
12. No fui a ningún partido de fútbol este año.
13. Las chicas que me movieron el tapete, todas, tenían novio.
14. Me cansé de gente que era cercana a mí.

Lo chido fue que:

1.     Me convertí en Mac’ero (febrero).
2.     Metallica vino a festejar mi cumpleaños (junio).
3.     Conocí Aguascalientes (abril)
4.     Conocí Ensenada, San Diego y Anaheim (agosto).
5.     Hice mi primer viaje de mochilazo con destino Oaxaca (julio).
6.     Los ultra súper magno eventos de la amistad @Ramon’s & @Casquera’s (mayo y diciembre)
7.     Que Malo se volvió mi amigo de esos chidos.
8.     Le entré a esas magias del twitter (junio).
9.     Le entré al blogspot (agosto).
10. Me aventé otro año más de la universidad, y falta otro.
11.  Conseguí mi primer trabajo oficial (febrero).
12. Acabé las 480 horas de servicio social (septiembre).
13. Sigo sin reprobar ninguna materia. XD
14. AC/DC se rifó como el santo en su toquín (noviembre).
15. Mis amigos siguen siendo mis amigos y los pinche amo.
16. La influenza me salvó de hacer proyectos finales(mayo).
17. Vi el clásico 3D y mis aguiluchas lo ganaron.
18. Apareció gente que vale la pena tener en 2010.
19. Me cagué de risa muchas veces en el año.

Y bueno, esto es nada más una probadita de lo que me tocó en el año. Así que mejor hablemos de lo que quiero para 2010, así puedo darle una revisada cada que me desvíe del camino a mis principales objetivos.

1.     Acabar la carrera.
2.     Tener la carta de aceptación de una maestría en la UE.
3.     Hablar alemán.
4.     Disminuir mis problemas de espalda.
5.     Aprender a cocinar chido.
6.     Andar del tingo al tango en conciertos y demás.
7.     Ser más disciplinado.

Supongo que con eso tengo para cumplir con todo eso.
Adiós 2009, gracias.
Nos vemos en 2010.

La puta llanta!

Ya tenía mucho que no escribía por, entre otras cosas, andar en chinga; sin embargo en ese tiempo surgieron algunas cosas en el tintero (o mejor dicho en teclado) dignas de ser contadas, porque el hecho de ser leídas ya no depende tanto de mí, sino de mis 3 o 4 fans. Jajaja. Aguas con el pseudoblogstar XD.

Ésta de hoy fue hace como un mes, en lunes. Venía de regreso de la escuela después de un examen (en el que me fue bien chingón, por cierto) y quería llegar rápido para echar el estudio porque al otro día tenía el examen malnacido en el que siempre me va mal. Eran como las 8.30 de la noche cuando bajando del puente de Eje 4 Norte, que cruza el eje central un vago se aventó la chaira de aventarse cuatro carriles para tomar una calle y en ese movimiento, para no pegarle, tuve yo que volantear. Entonces, que siento el chingadazo de mi lado derecho y enseguida, como el carro se iba para ese lado. No me quedó de otra más que pensar "ya valió madres".

Prendí mis intermitentes y como estaba en el segundo carril de 7 que hay ahí (de izquierda a derecha), me pegué a la izquierda y bajé a ver qué había pasado. Supuse que la llanta iba a estar como calcetín aguado sobre el rin y eso fue justo lo que encontré. El pedo estaba en que para repararla iba a quedar del lado del lado de los coches y no de la banqueta; a esas horas y con cada vago manejando ahí, me iba a morir.

Saqué los triangulitos reflectores para que la banda se enterara que había un vago más rifando su llanta ponchada. Después saqué el micro gato hidraúlico que en el coche de mi mamá (que me presta para irme a la escuela) viene en un kit con base de una madre que es como unicel, pero más dura y negra, para que se vea de hombres, me imagino, en el que está además del minino, el dado de los birlos (osea la madre esa que saca el birlo que es diferente goooooeeey), y la mini llave.

Puse el gato en su lugar ylo abrí pa levantar tantito la llanta, no mucho porque sino luego no salen las llantas (lo cual servirá como método de aprendizaje si nunca has tenido que cambiar una). Ya con todo en su lugar, agarré la mini llave para sacar los birlos y empecé a darle átomos. Incluso me arremangué la chamarra, porque según mi historial y mi contexto, eso suma poderes a cualquier actividad, lo intenté varias veces pero la madre esa no'más no salía, lo intente con los 3 birlos que no necesitan dado pero ninguno daba muestra de que fueran a salirse.

La última vez que había cambiado una llanta, apliqué la de subirme en la llava para que salieran las madres esas, pero ahorita no me daba confianza porque pasaban coches a escasos centímetros de mi puerquecito. Opté recoger mis chivas y mover el carro más adelante, donde 1. había luz 2. había gente y 3. los carros iban más despacio.

Me subí y me movía como a .5Km/H porque la méndiga-llanta-asquerosamente-ponchada podría terminar de madrearse y quedar inservible (que después de todo, así quedó u__u) y también el rin podía terminar de doblarse, si es que estaba doblado. Ya que llegué al puesto de tortas en frente del hospital de emergencias Magdalena de las Salinas, fui con el tortero para ver si se rifaba a patrocinarme un mensaje porque yo manejaba los .".. cero... pesos con... cincuenta y.... seis centavos" y tenía 1. que avisar en mi casa que me pasaran crédito y 2. hablar al seguro para que me recogiera una grúa debido a mi infructuoso intento por cambiarla.

El brother de unos veinti y muchos me mandó a dormir cuando me castigó el "no tengo crédito". Porque por si eso no fuera poco el-pendejo-de-mi-mismo no traía dinero y me puse a pepenar morralla tirada en la cajuela, entre los asientos, en mi mochila, las bolsas y conseguí $7.50. Me crucé la calle para ver quién me daba viada con eso de la comunicación y en el hospital había unos teléfonos de monedas (bendita-tecnología-tercermundista) y llamé a mi jefa. Le dije cómo estaba el pedo y me mandó crédito.

Regresé al carro cuando sentí vibraciones en el muslo, porque ya me había llegado mi recarga "pasatiempo" del pinchurriento servicio telcel. Entonces, que me dispongo a buscar la poliza de seguro. Tiene apenas unos meses que traigo el conche de mi mamá más tiempo que mi mamá, entonces no sabía ni qué pasaba dentro de su guantera, a veces la imaginaba como el refrigerador de "Dinosaurios" que abrían y chingomil manos se alborotaban para darte lo que buscabas, pero que a ciencia cierta nadie sabía lo que contenía.

Había tijeras, pritt, colores, plumones, invitaciones de bodas, tarjetas de presentación, un tríptico de la última presentación que tuvo mi hermano en la escuela de música, recios, notas, órdenes de la tintorería, una lupa, basura de unas sabritas, los manuales del carro y 5 polizas de seguro. Hazme-el-mentado-puto-emo-reguetonero-favor, NPM! ¿para qué carajos guardaba mi mamá las polizas anteriores? Seguramente las dejó ahí a propósito, para que yo no supiera qué hacer en mi momento de crisis. No sería tan alarmante si todas fueran de la misma empresa. El detalle es que eran 4 aseguradoras diferentes.

Ahí estuve como pendejo abriéndolas, buscando cuál era la puta fecha de vencimiento y cuál era la que estaba vigente. Me desesperé y marqué a una que tuvimos que usar hace, según yo, poco tiempo en el coche de mi papá. Le di los datos a la chava, (que por cierto tenía voz de estar guapa) y me dijo que estaba buscando los datos de la poliza actual, porque el número que yo le dí era de una 2006. Después de un ratito le dije que seguramente no se había renovado y ella asintió, por lo que colgué y regresé a buscar.

Por fin apareció la vigente, de AXA, la cual me quedó muy mal, les llamé y después de seleccionar mi opción en la grabación me dejaron esperando 7 minutos y decidí colgar para mejor marcarle a uno de mis tíos que vive por ahí, en realidad todos los hermanos de mi mamá viven por ahí pero le marque al que se lleva mejor conmigo.

Después de unos 15 minutos me marcó de su celular, pero en realidad era uno de sus hermanos quién hablaba, preguntándome dónde estaba exactamente. Y mientras que yo los estaba esperando, buscaba como loco el dado de los birlos, que entre tanto ajetreo y descarriate perdí. Fui a dónde me paré inicialmente, regresé, fui con el cuate de las tortas, me volví a cruzar la calle, le pregunté a los weyes al lado del teléfono, en el camellón que tuve que cruzar, en fin, yo estaba resignado a que tendría que llamar otra vez al seguro para que me llevaran a casa, escuchar los sermones de mi mamá cuando llegara a la casa, y mi papá en el fin de semana cuando llegara e su viaje. Total que ya se aparecieron no uno ni dos sino tres de mis tíos.

Me dijeron que se habían parado unos metros antes con otro carro en condiciones similares (básicamente me quisieron decir que no era el único pendejo al que le había pasado lo mismo). Y es que los hermanos de mi mamá tienden a ser unos-auténticos-hijos-de-la-chingada refiriéndome a que son todos hostiles y sarcásticos. Supongo que es algo que ya se trae en los genes.

Sacaron un verdadero gato hidráulico, de esos que parece tigre de lo grandotote y en dos subidas y bajadas ya casi voltean el carro. También sacaron el tubo ñero, de un color rojo oxidado, de unas tres pulgadas de diámetro y yo creo que media pulgada de espesor se-me-salió-lo-ingeniero para poder hacer palanca y que salieran más rápido. Además, traían una lamparota así como bien pinche gigante. No'más los saludé y les dije con la voz de sé-que-la-cagué-no-es-necesario-que-me-caguen que no encontraba el birlo. El más hostil de mis tíos no se aguantó y si puso cara de "este pendejo" pero me prestó la lámpara y afortunadamente estaba ahí a dos pasos de mí.

Ya que se pusieron a maniobrar, se dieron cuenta de que yo no era tan pendejo como habían supuesto, ni tampoco había sido cuestión de fuerza, o talvez sí era cosa de fuerza, pero fuerza sobre humana. Uno de mis tiós echaba luces con otra lamparita bebé, en comparación de la otra gigantesca, para que los coches que pasaban se enteraran de nuestra presencia, yo le hacía a la mamada y mis dos tíos restantes se peleaban, como yo con unos minutos antes, con la que en ese momento ya era conocida como la-puta-llanta.

 Para ya no hacerles el cuento todavía más largo, les resumo que apareció una patrulla que me preguntó si estaba en estado etílico, degollamos la mini llave y nos quedamos sin material. Volví a llamar al seguro para pedir una grúa, mis tíos fueron a comprar una llave de cruz, regresaron con la llave de cruz, cambiamos a la puta llanta, cuando me subí al carro, el hijo de puta se quedó sin batería, empujamos el carro para prenderlo. Volví a llamar al seguro para cancelar la grúa, que por cierto iba a llegar entre en 60 y 90 minutos.

Llegué a mi casa después de un ratote y  me tiré a dormir tan pronto como me lavé las manos. Me di cuenta que manejar entre finales de octubre y principios de noviembre no me conviene, ya que desde que manejo me ha pasado lo siguiente durante esas fechas:


2006: Metiendo el carro, le pegué a la puerta del garage.
2007: Un sábado de camino a la escuela, un wey se me metío, se frenó y y no frené tan rápido entonces le pegué. A mí no'más se me cayó la placa pero a él, por se un vocho, le puse en la madre al motor.
2008: Después de dejar a la innombrable en su casa saliendo del MotoRckr, había un bache tipo alberca en el que me caí y se dobló el rin.

2009: Esta experiencia tan pinche que te acabo de platicar.
2010. Con eso de que es el bicentenario y todo va en grande, no pienso tocar el carro para nada en esas fechas, no sea que me vaya a morir.

Cambio de celular

Y es que con todo y todo, mi papá se hartó de cada que me marcaba yo gritaba y le decía como cuarenta y siete mil doscientas noventa y seis veces que no lo escuchaba, que mejor me marcara un mensaje porque de verdad no escuchaba. También cabe mencionar que la vez que se me ponchó la llanta (prometo que será el siguiente post) perdí las gomitas de mi celular y aunque yo decía que era exactamente lo mismo, apretar las flechitas, enter, back, menú y demás era un despapaye. 



El celular se veía más o menos así después de perder las gomitas. Aunque debes saber que las gomitas ya se zafaban con anterioridad porque la carcasa lo hacía primero. De hecho había ocasiones en las que sacaba el celular de la bolsa del pantalón en tres partes diferentes, las gomitas, la tapa frontal y todo lo demás.



Por si esto no fuera suficiente, de repente se le iba la onda y el celular se indignaba de modo que no identificaba la tarjeta SIM y mi celular simplemente no hacía nada. Además, la bocina del altavoz se había volado, no sé si porque algún día abusé del sonido o en una de las caídas que sufrió el pobre también le dio en la matraca a la bocina. 

Total que un día mi papá me dijo que fuéramos en busca de un nuevo equipo para evitar esos problemas de comunicación. Enseguida me aparecieron sobre los hombros mis antítesis angelical y diabólica para discutir sobre lo que se aproximaba. Por un lado quería un celular con una cámara chingona que pudiera evidenciar de manera más clara todo lo que sucede y poder ponerlo en el blog. Por otro lado quería también un celular con wifi, porque los planes con internet son muy caros para mi bolsillo (y más ahora que mi chamba tiende a cero), así que robándome dos o tres redes en lugares padres podría echar el tuit móvil. 

Todo eso lo decía mi lado egoista y materialista, mientras que mi lado conciente y maduro decía que no vale la pena pagarle tanto al señor Slim, que se retuerce en dinero. Entonces de entrada todos los planes quedaron descartados, así como todos los celulares arriba de $3000, porque me parece que es mucha lana como para que luego llegue algún vago alborotado y me dé vajilla. Originalmente había puesto un tope más abajo, pero le subí a algo más burgués porque la neta los que estaban más baratones sí estaban medio gachos.

Después de revisar un par de tiendas encontré uno no tan manchado y con buenas características. Entonces, les presento a mi nuevo compañero de aventuras, y el que me sacará del ocio siempre y cuando haya WIFI. En realidad lo veo así como de esos celulares que quieren ser como el iPhone pero mucho más accesible para la banda clasemediera, así como región 4, bueno región 7 porque es de marca europea. 


Cuando los estaba checando, preguntaba principalmente por las características principales y la duración de la pila, una vez que tuve el teléfono en mis manos me di cuenta que en unos 3 o 4 años que tenga que comprar un teléfono otra vez, también preguntaré que onda con los juegos, porque los de éste están muuuuy pinches.