Los happenings de hoy...

Tal y como comenté el post anterior, hoy regresé a la escuela como otros miles de estudiantes en el país (un saludo a todos ellos). Me levanté como a las 8.30 porque tenía que ir a comprar lo que dije que compraría ayer, pero me ganó la hueva dominguera. Hice todo lo que buen hombre-heterosexual-me-vale-un-comino-mi-outfit hace antes de ir a su primer día de clases: Me bañé, me medio rasuré con un poco de miedo, porque andaba un poco quemado y me preocupaba verme más güerito (o menos prieto mejor dicho) del área mencionada... ufff... no se notaba. Me medio perfumé y me puse una ropa normalita; no quería participar en esa pasarela que se arma todos los primeros días de clase donde gran porcentaje saca sus ropitas nuevas, sus loncheras nuevas, sus cuadernitos nuevos; traté de mantenerme al margen, pero no evité comprar una carpetita gris de 30 pesos.

Imprimí mi horario antes de salirme de su humilde morada y hasta antes de verlo, yo juraba y perjuraba que tenía que entrar a la 1 de la tarde, mi sorpresa fue grande al notar que empezaba el día con Redes I a las 14.30 hrs. Pude haber dormido otro ratito más, pero lo babas se trae de nacimiento, y hoy se hizo muy evidente.

Ya me había despertado, me había bañado y desayunado, no tenía caso volver a mi camita (aunque el clima nubladito lo hacía más tentador). Entonces opté por aprovechar el tiempo y llevar mi consola Wii a un distribuidor autorizado donde pudieran decirme por qué se murió el pobre. El lugar está relativamente cerca de la escuela y con el tiempo libre que tenía, no habría problema (me hablaron para avisarme que el sablazo será de $1700.50; ¿nadie quiere cooperar para después armar las retas del Guitar Jiro?).

Una vez en la escuela, me encontré con mis amigos que aunque había visto el jueves y a otros más bien son amigos-para-la-tarea en una de las bancas esperando entrar a su clase, me dio gusto verlos, había pasado un buen rato desde la última vez... algunos con trabajo, otros con look nuevo, otros víctimas del capitalismo y la oligarquía, que no aguantaron las ganas de estrenar su playerita nueva de reconocidas marcas...

Para agriar el día, se aparecieron también aquellos personajes que no me caen nada chido, en realidad que no tolero y que más de una vez al día se refinan su finissimo-comentario que no tiene nada que ver; o de aquellos que se quieren hacer los graciosos, y que no'más no les sale. Ni modo, no todo puede ser perfecto.

Las tres clases de hoy concurrieron sin nada que resaltar, las políticas del curso, de a cómo se van a poner los madrazos para pasar, los temas, uno que otro chascarrillo buena onda... lo normal. Lo más chido fue que mi clase nocturna (18-22 hrs), la profesora se aventó un me-rifo-como-chacha! y nos dejó salir 20.30. Mostró piedad por el 1er día, supongo.

El regreso fue mortal (y normal), mucho tráfico, la banda en sus coches aventando la lámina y pisándole sin miedo, como si no hubiera mañana para recoger una herencia millonaria o si fueran los únicos que quieren regresar a su casa. Es una de las cosas pinches de esta ciudad.

Me siento más ñoño de lo normal por estar feliz y de regreso en la escuela; así es esto de las gelatinas.


0 voces comentando:

Publicar un comentario