Tráfico de Lunes

Pinchemil-chingocientos-chamacos y no tan chamacos regresaron hoy a clases, para recordar esas ondas llegar barriendo a la clase de las 7, las niñas con el olor a selva sexosa de su shampoo, o el de amanecer en la playa de su crema facial (qué rico!), abrazándose entre sí aunque se vieron el fin de semana anterior. Los hombres viendo a las niñas y sus abrazos.

Afortunadamente yo entro a las 14.30 y pensé que el tráfico de Ciudad Chilangótica me haría los mandados. Tengo que confesar que tuve un poco de suerte con eso del tráfico, porque para la hora en la que me moví, pudo ser peor. Salí de su humilde morada por ahí de las 13.00 con un buen margen de error para llegar. Como mi mamá no iba usar su vehículo, amablemente me lo prestó y con él me dirigí a la escuela. Mi camino fue extrañamente divertido y también molesto.

Primero una camioneta Patriot gris que se aventó 4 carriles en 60 mts para después pasarse un alto. Cuando uno de los 6 taxis a su alrededor se le metió, la camioneta se indignó y mentó madres. Después un taxista promedio se lució con este caso: Luego de que le aventé el carro porque quiso inventar un carril, me rebasó por la derecha y me aventó su unidad ¿Qué hice? Se la menté.

La cabeza se me despejó cuando vi un bicitaxista extraordinario que no llevaba una, ni dos, ni tres sino 4 féminas (dos mamás y dos hijas), las 4 bien comidas y de complexión de esa que la banda conoce como "corpulentas" o "llenitas" o "súper ponchadas". La verdad es que el pobre no pudo con la bicicleta y mejor las empujó. Yo que él les cobraba triple y les recordaba a sus antecesores por abusivas.

Finalmente, poco antes de llegar, me topé con un traíler con la leyenda "Esto no es una capa de protección UV, sino mugre porque el chofer de esta madre es bien huevón.... y cochino". Con algunas faltas de ortografía, pero con ese mensaje. Nunca había visto algo así.

El camino de regreso estuvo muy gacho, acompañado de mucha lluvia y gente desesperada por llegar a sus casas. La verdad es que entiendo perfectamente que toda la banda está ansiosa por aplastarse en la cama o quitarse los zapatos, desabrocharse el pantalón media talla más chico, ver el resumen deportivo, pegarle un zape a los hijos porque perdieron el pritt el primer día de clases, que la señora de la casa les dé de cenar como si fuera la única comida en la semana y que el señor se enoje porque se está partiendo el lomo por su familia y ni una cena decente le puede tocar y un sinfín más de razones por las cuales llegar a casa en una noche de lunes lluviosa, pero... todos los carritos que estamos ahí metidos andamos en situaciones similares. De verdad les pido que agarren la onda porque sino, voy a despotricar (amo la palabra despotricar) contra el primer vago que vea.


1 voces comentando:

Lore* Wonka* dijo...

jajajaja nice...¨Pinchemil chingocientos chamacos¨ jajajaja me kague de risa... GRacias... jajaja no estuvo tan peor q el de uno.. 2 horas en el camion con el puterral de trafico!!!!

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